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Los secretos numerológicos del caso Roswell

port_rosAquel mes de julio del ya lejano año 1947, algo extraño sucedió en las cercanías de Roswell, Nuevo México. Con el paso de los años, un halo de misterio envolvió el suceso y a día de hoy se cuentan a partes iguales los investigadores y ufólogos partidarios del montaje como los defensores de la veracidad de las pocas pruebas existentes.

Pero en este artículo queremos ir más allá de esta dicotomía y analizar el fenómeno Roswell desde una nueva perspectiva. ¿Puede estar relacionado el caso Roswell con las sociedades elitistas ocultas? ¿El lugar donde cayó el presunto platillo volante fue debido al azar? ¿Es posible relacionar el evento de Roswell con las primeras civilizaciones de la Tierra, o incluso con la Biblia? ¿Tiene algo que ver la simbología de los números y la numerología en todo esto? ¿Es posible analizarlo matemáticamente y sacar conclusiones que se alejan de la casualidad? ¿Había algún mensaje oculto tras este incidente? A continuación repasaremos las sorprendentes conclusiones a las que llegó David Flynn en 2005.

Quien más, quien menos, lo recuerda: el 8 de julio de 1947  la RAAF (Royal American Air Force) informaba que tenía en su poder un platillo volante estrellado en un rancho de Roswell. Al día siguiente, los titulares informaban de que se habían retractado en su afirmación, y lo que habían recuperado los militares eran los restos de un globo meteorológico.

  

Pero…¿cómo podían confundir los servicios de inteligencia un mero globo con un OVNI? ¿Un globo puede iluminarse y alcanzar las 400 millas por hora cayendo en picado? Luego vendrían los documentos del Majestic 12 y el polémico vídeo de la autopsia de los extraterrestres. Este es sin duda el caso que más ha dado que hablar dentro de la ufología a nivel mundial.

Pero entremos en materia…

 En 1928, el  visionario Manly P. Hall escribió en su libro, El destino secreto de América:

“No sólo muchos de los fundadores de los Estados Unidos eran masones, ellos recibieron ayuda de un grupo augusto secreto existente en Europa para establecer en este país un peculiar y particular propósito conocido sólo por unos pocos iniciados.

Hoy en día este grupo continúa existiendo, y durante miles de años ha existido un grupo de hombres ilustrados unidos en lo que podría denominarse, una “Orden para la Búsqueda”. Esta orden está compuesta por aquellos cuyas percepciones espirituales e intelectuales les han revelado que la humanidad tiene un destino secreto…

El misticismo europeo no murió cuando los Estados Unidos fueron fundados.  Una mano misteriosa controlaba la organización del nuevo gobierno durante la firma de los misterios que todavía se pueden ver en el Gran Sello de los Estados Unidos de América. Un análisis detallado del sello revela una gran cantidad de símbolos ocultistas y masónicos, entre ellos, la llamada águila americana…el águila americana del Gran Sello no es más que un ave fénix convencionalista…”

El fénix que ilustra la fundación de América, según Hall, es la clave de este “destino secreto” de la humanidad. Esto dejaría entrever el propósito oculto tras la formación de los EEUU  y eventos como el de Roswell. Estos misterios pueden quedar resueltos si entramos de lleno en el simbolismo del fénix.

La palabra fénix viene del griego “fenicio”. Fenicia era una antigua comunidad que habitaba en la costa este del mar Mediterráneo. Aunque eran llamados fenicios (“enrojecidos” para los griegos), los fenicios se referían a ellos mismos como sidonios. Su capital es nombrada posteriormente como Sidón, nombre del hijo primogénito de Canaán, hijo de Cam y nieto de Noé. Cam fue uno de los ocupantes originarios del Arca de Noé. Los sidonios fueron considerados maestros de la ciencia y la  magia. Ellos afirmaban descender de una civilización existente desde hacía 30.000 años. Los historiadores antiguos veneraban a los sidonios y su cultura.

Los navegantes sidonios fueron especialmente apreciados por los egipcios, babilonios, persas y griegos.

El alfabeto griego fue transferido directamente de la escritura fenicia/sidonia, de ahí el significado de la palabra “fonética”.

El alfabeto inglés moderno está basado también en la antigua escritura fenicia/sidonia.

La mayoría del conocimiento que se les ha atribuido a los griegos a través de la historia, les fue dado a ellos por los sidonios.

Pitágoras, considerado el padre de la masonería antigua, fue educado en Sidón.

El primer texto fonético existente, el Antiguo Testamento, fue escrito en caracteres fenicios.

El primer templo hebreo fue construido en Jerusalén por artesanos de Tiro, una ciudad que compartía el estatus de capital junto con Sidón.

La predominancia del conocimiento fenicio/sidonio en las antiguas civilizaciones  es un secreto guardado durante mucho tiempo.

Pero más importante que la influencia científica de Sidón, el significado simbólico del fénix según Hall es la representación de una edad en la que se creía que la humanidad y los extraterrestres habían convivido juntos en la Tierra. Fenicia fue la tierra de los descendientes de los “Hijos de Dios”, según reza el Génesis. Los registros de todas las culturas ancestrales de Oriente Medio han dejado constancia de que Fenicia fue el primer lugar donde los seres del cielo bajaron a la Tierra. La unión de esos seres con los hijos de Adán produjo una descendencia híbrida, los Nephilim (en hebreo, los “caídos”, literalmente). De acuerdo al Libro de Enoc, el Libro de los Jubileos y muchos otros textos antiguos, el punto exacto donde descendieron los hijos de Dios fue el monte Hermón, en Fenicia. A través de la influencia de estos seres celestiales y sus hijos, al hombre le fue dado un conocimiento que superaba cualquiera que hubiera existido hasta ese momento. Pero entonces llegó el diluvio…y simbólicamente el fénix pereció. El ave sobrenatural y celestial, guardián de los secretos del pasado y del futuro, fue consumida en el fuego de su propia creación.

En otras palabras, el conocimiento que le fue dado a los hombres desde el cielo, se perdió en un cataclismo. Según el Génesis, la destrucción de la Tierra por el diluvio fue en respuesta a la interacción de los Hijos de Dios con las Hijas de Adán.

Los antiguos y modernos adeptos al ocultismo describen con frecuencia la belleza del fénix, deslumbrante y de colores brillantes. Fue el símbolo perfecto para el conocimiento celestial manifestado en la Tierra. Ellos creían que el poder del fénix venía del cielo. Su muerte en la Tierra sólo podía ser temporal. La vida del fénix no podía extinguirse hasta que el conocimiento dejara de existir. El fénix esperó para renacer de nuevo de las cenizas de su óbito.

El renacimiento simbólico del fénix tuvo lugar después del diluvio. Los Nephilim que sobrevivieron al cataclismo, volvieron a Fenicia, como se cita en el Antiguo Testamento. Canaán, el hijo de Cam (el hijo maldito de Noé), estableció de nuevo una civilización entre los seres que habían causado la destrucción del mundo.

Los Nephilim eran más poderosos e inteligentes que los hombres, pero estaban ligados a la Tierra, al igual que ellos. La conexión que una vez habían tenido con sus progenitores del cielo se había interrumpido. Así que llamaron la atención de los Hijo de Dios para descender como lo habían hecho antes del diluvio. Construyeron una torre que llegaba hasta el cielo. Este intento fue recordado como el momento en el que perdimos nuestro conocimiento divino, que se dispersó en el mundo.

Manly P. Hall hace referencia a esta historia cuando escribe sobre el advenimiento del nuevo orden mundial y el resurgimiento del fénix. Su comprensión acerca del fénix es compartida por órdenes fraternales de iluminados que conservan el conocimiento sagrado ancestral.  Ellos anticipan el alzamiento del fénix de las cenizas de la historia. Esperan a la época en la que el conocimiento descenderá otra vez del cielo. Este secreto ha sido ocultado en su simbolismo y numerología a través de la historia.


“En la masonería están incrustados el núcleo o el corazón secreto de los misterios ocultos, envueltos en números, metáforas y símbolos…”  (La reaparición de Cristo y los Maestros de Sabiduría, Benjamin Creme)

“Los números son la clave de la antigua cosmogonía…tanto espiritual como físicamente…de la evolución de la raza humana; todos los sistemas de misticismo religiosos están basados en números.” (El poder oculto de los números, W. Westcott)

“…en la numerología espiritual, el 33 simboliza la más alta conciencia espiritual que puede alcanzar el ser humano.” (El secreto de los Illuminati, Elizabeth van Buren)

El número 3 y el 33 ocupan un lugar importante en la doctrina ocultista. La gran importancia del número 33 no puede entenderse plenamente si no se combina con la ciencia más importante de la masonería, la navegación. La escuadra y el compás, los elementos más visibles de la masonería, también son los elementos más importantes para la navegación y la fabricación de mapas.

El cálculo de la velocidad y la localización bajo los cielos, es considerado como la forma más sagrada de conocimiento desde la antigüedad. La navegación une el tiempo y el espacio, el cielo y la tierra. El número 3 es esencial para este proceso. Sin la geometría del triángulo equilátero, establecer la localización y la distancia en un mapa o “triangulación” es imposible. La navegación no sólo predice el destino de un viaje; también el tiempo estimado en que el viajero arribará.  El secreto más poderoso en manos de la élite está relacionado con este concepto, pero a más alto nivel.

Así como el navegante puede usar incrementos de la longitud y la latitud de la tierra para determinar una localización en el espacio y en el tiempo, estos incrementos pueden medirse en la misma tierra para encontrar el momento señalado como el destino de la humanidad.

Esto explica por qué el número 33 y el compás y la escuadra son símbolos tan importantes para la élite.

33,33 grados del gran círculo de la Tierra se corresponden con 2.012 millas náuticas*.

El monte Hermón, localizado en Fenicia, el primer lugar donde los extraterrestres influenciaron a los hombres, se encuentra precisamente a 33,33º norte 33,33º este, a 2.012 millas desde el Ecuador y 2.012 millas del meridiano de Greenwich. Increíble, ¿no?

La antigua cultura maya predijo que su calendario acabaría el 21 de diciembre de 2012. Este también es el año de su dios serpiente, el fundador de su civilización, Quetzalcóatl, en el que retornaría del cielo.

¿Es el monte Hermón, el lugar elegido para la primera conexión del cielo con la tierra, la fase final para el nuevo orden mundial en el año 2012? ¿Cómo quedó el año 2012 señalado a través de los tiempos? Las fechas y años se miden normalmente desde le principio del reinado de un rey o la fundación de una nueva ciudad en la antigüedad. Nuestro calendario moderno está alineado con el nacimiento del mesías de Israel, Jesucristo, aunque este punto no está exento de debate. Como es sabido, no se conoce con exactitud cuándo nació realmente Jesús. Varios investigadores lo han fechado en el año 11 a. de C., el 3 a. d. C o el año 1 después del nacimiento de Cristo. Además, nuestro calendario moderno está basado en las versiones que más tarde se ajustaron varias veces hacia delante o atrás por orden de los emperadores romanos o los papas.

Pero el año 2012 ya ha pasado “oficialmente”, sin que haya sido un año notable respecto al conocimiento oculto al que nos estamos refiriendo. ¿Habrán fallado las predicciones?

Encontrar una relación entre el pasado año 2012 y el día de hoy podría ser una forma de responder al interrogante. Podríamos fijarnos también en otros encuentros producidos con extraterrestres en el pasado. Si los Hijos de Dios descendieron al monte Hermón con la intención de conectar con las coordenadas náuticas 33,33 y 2012, ¿podrían haber dejado una señal conectando el año 2012 con su regreso? Eso es aparentemente lo que podrían haber hecho, y el significado del suceso acontecido en Roswell, marcado por números sagrados.

Monte Hermón

El área donde impactó el supuesto platillo volador cerca de Roswell, se encuentra a 33º de latitud norte y a una distancia de 2.012 millas del Ecuador.

Cuando multiplicamos estos 33º de latitud por el número Pi (3,145926572 …), obtenemos 104º, que se corresponde con la longitud del lugar del impacto. El valor del número Pi es uno de los más importantes en geometría. Sin la comprensión y la utilización de este número, la ciencia de la construcción, la arquitectura y la navegación no serían posibles. Los historiadores, de hecho, consideran uno de los logros de la civilización el haber logrado dar con esta cifra.

Volviendo a Roswell, si se multiplica el número Pi por las latitudes desde 33,00 hasta 33,59,  se obtiene una línea que daría la trayectoria que recorrió el objeto no identificado antes del impacto. Esta línea de coordenadas une el sureste con el noroeste, exactamente la dirección que la nave parecía seguir siempre de acuerdo con los testigos oculares del suceso.

El único lugar del mundo donde existen 33º de latitud y 104º de longitud se encuentra, sin contar los océanos, el sur de Ecuador o una montaña deshabitada en el hemisferio oriental, a pocos km al noroeste de Roswell. El número sagrado 33 multiplicado por el número Pi nos viene así a decir la localización exacta del platillo estrellado en Roswell, Nuevo México, en 1947.

 

Los científicos del programa de búsqueda de inteligencia extraterrestre (SETI) saben que si otras civilizaciones nos enviaran un mensaje de radio, tendrían que utilizar constantes matemáticas universales. Estas no son dependientes de los sistemas de calibración, pero sí de las proporciones. Funcionan con cualquier sistema de conteo existente. Cualquier señal que llegue del espacio y contenga estos números destaca de la aleatoriedad en el fondo del ruido espacial. Tal es el caso de la localización del incidente de Roswell. Las probabilidades en contra de que el accidente hubiera ocurrido por casualidad precisamente en las coordenadas de Pi por 33 son astronómicas…del orden de una entre millones. Nos queda pensar, por lo tanto, que el lugar fue elegido para mostrar o dejar un mensaje inteligente…En otras palabras, se podría decir que el caso Roswell no fue un accidente.

Esto encierra una profunda contradicción pensando en su apariencia original. El accidente y la destrucción del sofisticado aparato volador junto con sus ocupantes, según los informes, parecía un desastre imprevisto. Los investigadores especularon con que el radar americano, utilizado para rastrear misiles en las arenas blancas de los terrenos cercanos a Roswell, fue el que hizo caer el platillo. Sin embargo, si el mensaje de Roswell es más que una extraña coincidencia matemática, esto sugiere que el accidente fue un teatro maquinado y sus ocupantes sacrificados. Bajo la apariencia de un accidente, no nos plantearíamos buscar un mensaje en el mismo lugar donde ocurrió.

Pero aún hay más “concomitancias”. El caso Roswell también contiene números de las dimensiones de la Tierra y la orientación en el espacio. Estos números interactúan entre sí en un patrón similar a los de un ritual de magia oculta. Aunque el valor de un número puede cambiar según coloquemos el punto decimal, la forma mágica de la serie sigue siendo la misma. Los números que muestran estas características se pueden ver comúnmente en la práctica de la teurgia o la numerología. Esto es especialmente notable en el mensaje que muestra el número 19,47 (recordemos que el accidente tuvo lugar en el año 1947).

19,47º o “19,5” es un número universal que significa la unión de un tetraedro con una esfera.  19,47º se corresponde con la latitud donde los 3 puntos de la base de un tetraedro de 4 lados iguales tocarían el norte o el sur del Ecuador si la punta se coloca en el polo de una esfera giratoria. Si el número 19,47  fuera descubierto en una señal de radio extraterrestre, se habría probado que la inteligencia que lo hubiera emitido entendería geometría platónica avanzada. El mensaje de Roswell interconecta numerológicamente el 19,47  con la fecha, la latitud, la longitud y la distancia al Ecuador del lugar del impacto.

 La circunferencia de la Tierra equivale a 21.600 millas náuticas. Esta medida se basa en la proporción de 360 x 60 utilizada originariamente por los fenicios y todavía a día de hoy por los modernos navegadores de vuelo y oceánicos.

El número 6.480 es exactamente ¼ del total de los 25.920 años que tarda la Tierra en completar una vuelta a través de todos los signos del zodiaco. La cifra de 6.480 años es única, ya que marca la duración entre una serie de cataclismos globales grabados en registros históricos y geológicos de la Tierra.

En Roswell, la cifra 19,47 aparece en relación a los números 21.600, 6.480 y 33,33.

Cuando el valor de la circunferencia de la Tierra, 21.600, se divide entre 33,33, nos da este curioso resultado: 21.600 / 33,33 = 648.06480648064… Si dividimos este número entre 19,47, nos aparece de nuevo el 33,33:  648.064806480 / 19,47 = 33.28

Y como comentamos antes, si tomamos la medida de la latitud, que es 33,28, y la multiplicamos por el número Pi, nos da un resultado de 104,5, las coordenadas exactas donde impactó el platillo en Nuevo México.

Además, el número 2012 se puede obtener con la latitud y el año en que tuvo lugar este “accidente”, si procedemos de la siguiente forma:  19.47 x 3,328 = 64.80  Entre julio de 1947 y marzo de 2012, hay 60,80 años.

Es significativo que los Estados Unidos recuperaran los restos de la colisión y cuerpos de los extraterrestres el 4 de julio de 1947. En la misma fecha pero en el año 1776, fue cuando se nacieron como nación. Este año fue elegido por la élite oculta detrás de la formación de los EEUU por una razón especial.

Si sumamos las letras del nombre de Jesús en griego, nos da 888.  Así, tenemos un segundo “mesías” (888) además del primero (888)=1776.

La fecha de la creación de los EEUU, 1776, es un número que representa un segundo mesías o el “rey” del orden mundial. Simboliza la llegada de un hombre de Dios a la Tierra.

De acuerdo con la élite “iluminada” el primer mesías vino a establecer el Reino de los Cielos, y el segundo mesías iluminado establecería un nuevo orden bajo sus dominios.  En cuanto a este mesías, Manly P. Hall escribió: “El resultado del destino secreto es un orden mundial regido por un rey con poderes sobrenaturales. Este rey es descendiente de una raza divina,  es decir,  perteneciente a la orden de los iluminados de la familia de seres humanos perfectos…”

El número promedio de días de un año durante un siglo es 364.864 (poco menos de 365, incluyendo los años bisiestos). Este número sale al dividir la cuarta parte de 6.480 entre el año de la creación de los EEUU, 1776, moviendo la coma dos espacios a la izquierda:  6.480 / 17,76 = 364.864648

Por lo tanto, el número 1.776 se relaciona con la latitud y el año del evento de Roswell:

364.864648 x 1,776 = 648,000 / 33,28 = 19,470

También la longitud del evento de Roswell se relaciona con el año del nacimiento de América: 1.776 / 17.076 = 104.0056 (número aproximado a la longitud del lugar del accidente de Roswell, 104, 56)

Desde el principio, América se ha erigido como un faro intelectual en el mundo. Fue el primer país en alcanzar la condición de superpotencia, catapultando a la humanidad al espacio y a la era nuclear. Continúa dando forma a la situación política y económica para sentar un futuro gobernado por un poder venido de los cielos. Es el país donde el 2012 parece que se señaló de manera sobrenatural.

Habiendo pasado por un accidente, esto limita las direcciones que podría tomar una nueva e innovadora investigación del caso Roswell. Así, trabajando desde este prisma, se desvió a los investigadores que podrían haber sospechado de su mensaje matemático. Cabe la posibilidad de que en aquel lejano año 1947 no quisieran que se conociera la verdadera naturaleza de este caso, incluso que fuera diseñado para ser entendido en el futuro.

La identidad de los supuestos mensajeros también quedó cuidadosamente oscurecida. Algunas personas creyeron que unos extraterrestres “tipo Hollywood” se estrellaron cerca de Roswell. Pero esta idea no se ajusta fácilmente a la hipótesis numérica que estamos manejando. Un verdadero extraterrestre entendería las matemáticas universales…pero no necesariamente números distintos de la cultura humana y la religión. Las matemáticas de Roswell tienen un extraño parecido con los antiguos sistemas de numerología ocultista.

Las antiguas civilizaciones llamaron “mensajeros” a estos seres provenientes del cielo. Ellos conocían su naturaleza, pues convivieron juntos en Fenicia. Los iluminados modernos comparten esta comprensión. En el hebreo primigenio, mensajero se designaba con la palabra “Malach”, y en griego “angelos”. Según la “Angelología” (la ciencia que se ocupa de estudiar los ángeles), la mente angelical obtiene todos los conceptos matemáticos y científicos del universo. A estos seres no les concierne interesarse ni interactuar con nosotros.  También conocen los números religiosos del hombre y su simbolismo. En Fenicia, eran los maestros de estos conceptos. Ellos eran los hijos de Dios que descendieron al monte Hermón.

Pero los mensajeros del monte Hermón no estaban moralmente alineados con el Dios de la Biblia. Al contrario, ellos congeniaban con el dios que “ilumina” la mente del hombre. En cuanto a este Dios, Albert Pike, masón de grado 33, escribió en su guía masónica “Moral y Dogma”:  “¡Lucifer, el portador de la luz! ¡Extraño y misterioso nombre dado al Espíritu de la Oscuridad! ¡Lucifer, el Hijo de la Mañana! ¿Es él quien porta la Luz, y con sus intolerables esplendores, deslumbra a los débiles, los sensuales, y a las almas egoístas? ¡No lo dudes!”

El origen de la palabra Lucifer se encuentra en el libro del profeta Isaías. En este texto también se dice que Lucifer es un ángel. Como ángel, su trabajo no podría ser otro: los ángeles se encargan de dar mensajes.

El caso Roswell fue un mensaje…dejado a 33 grados.

El tercio de cualquier cosa es un 33%. 1/3 del 100 es 33,333333333…Un texto tan universal como ancestral habla de la conexión entre los mensajeros y el número 33:  “Y apareció otra señal en el cielo; se vio un gran dragón rojo…y su cola arrastraba una tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra…Y hubo una gran batalla en el cielo: Michael y sus ángeles lucharon contra el dragón; y el dragón contra sus ángeles…Y el gran dragón fue lanzado fuera, la antigua serpiente, llamada Demonio y Satanás, la que engañaba al mundo entero; fue arrojada fuera de la tierra, y sus ángeles con él.” (Apocalipsis 12: 3-9)

En este fragmento del Apocalipsis, el número 33 o el 1/3 se refiere al porcentaje de ángeles rebeldes que se lanzaron sobre la tierra. Satanás está claramente asociado este número también.

Sabemos que 33 grados sobre la circunferencia de la Tierra son 2012 millas y que el 33 es un número predominante en el mensaje de Roswell. El 33 también está relacionado con la localización del monte Hermón, lugar donde las fuerzas angelicales descendieron a la tierra. ¿Podría indicar esta conexión numérica que un suceso similar se produciría en el año 2012?

Según el libro de Isaías y el Apocalipsis, Lucifer y sus ángeles están sujetos al mismo destino. Ellos serán arrojados a la tierra. Como tendrían conocimiento de este mensaje, los grupos de seres celestiales deberían estar preparándose para una inevitable oportunidad de cambio en su estado. También tendría sentido el que ellos intentarían condicionar a la humanidad para aceptarlos como dioses a su regreso. Esto ya ha sucedido antes.

El mismo Jesús comparó su segunda venida con la situación que había antes de la gran inundación.

“Y habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de gentes por la confusión del sonido del mar y de las olas; el corazón de los hombres les fallará a causa del temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque serán conmovidos los poderes del cielo.” Lucas 21:25, 26

“Mas como los días de Noé, así será también la venida del Hijo del Hombre. Porque como en los días antes del diluvio, estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del el Hijo del Hombre.” Mateo 24:37-39

Según la escatología cristiana, el retorno de Jesús como rey de la Tierra tiene lugar después de la aparición de su falsificación. Este falso rey controlará la humanidad ayudado por los mismos ángeles rebeldes que gobernaron la tierra antes de que Noé entrara en el arca Este concepto ha existido durante mucho tiempo. No es tan extraordinario lo que Roswell repite. El aspecto “preocupante” del mensaje Roswell es que parece predecir que estos eventos ocurrirán o empezarán a producirse en el año 2012.

Aquí termina este extraño paseo por la cara oculta de Roswell. Ahora sólo queda hacernos preguntas. ¿Todo lo expuesto hasta aquí son meras coincidencias matemáticas? ¿Por qué no ocurrió nada reseñable en 2012? ¿O ese año sólo marcó el inicio de un acontecimiento que viviremos posteriormente? ¿Llegaremos a saber algún día lo que realmente sucedió en Roswell, en 1947?

* He dejado las cifras en millas náuticas con el fin de respetar los cálculos y los datos originales.

 

 

Acerca de elenross (35 Artículos)
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1 Comentario en Los secretos numerológicos del caso Roswell

  1. super interesante, algo de lo que estoy seguro es que a esos “dueños” del mundo les encanta la numerologia

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  1. Anónimo

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