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El origen de Drácula: Vlad el Empalador

port_vlad Corría el año 1897 cuando Bram Stocker escribía una de las historias más famosas y editadas en cines, teatros y libros a lo largo de los últimos 100 años. Ésta obra es mundialmente conocida hoy en día como Drácula. ¿Pero, en quién se inspiró el escritor londinense para escribir esta majestuosa obra literaria que tanto terror nos ha causado a lo largo de todo este tiempo?

Ciertamente, Bram se inspiró en un personaje real de nuestra historia, en un verdadero ser atroz y bebedor de sangre; Vlad Draculea.

Su nombre procedía del legado de su padre, que se llamaba Vlad Dracul II.  Dracul en rumano significa Dragón o Diablo. La parte final que es “ulea” quiere decir “hijo de”, por lo tanto su nombre es Draculea o en castellano “Hijo del dragón o Hijo del Diablo”.

El apodo/título de “Dragón” se lo ganó su padre cuando entró en la “Orden del Dragón”, que se relaciona con el culto a la serpiente que todavía existe hoy en día, o así lo afirma David Icke y otros muchos investigadores.

Vlad Draculea o como le solía llamar la gente, Vlad Tepes (Vlad el empalador), nació en Rumanía, más concretamente en la región de Transylvania en 1431. Tenía dos hermanos, uno mayor llamado Mircea, y otro más pequeño llamado Radu, apodado “el hermoso” o “el guapo”.

Su infancia fue difícil, la poca educación que tuvo corrió a cargo de su madre. Con una temprana edad fue capturado junto a su hermano pequeño por los otomanos y encarcelado hasta los 17 años de edad.

Cuando quedó libre volvió a Valaquia para reclamar lo que le pertenecía, el trono. Mientras que su hermano Radu optó por permanecer en Turquía.

Su hermano mayor y su padre fueron asesinados con crueldad antes de que él quedara libre de su fatal etapa como rehén del ejército otomano.

A su hermano mayor lo enterraron vivo y su padre murió apaleado.

Vlad obtuvo un gran apoyo en su reclamación del trono, y gracias al Reino de Hungría retomó la corona que le pertenecía, en 1456.

Era una persona muy vengativa. En su horrible estancia como rehén del imperio otomano, poco antes de quedar libre, se enteró que su padre y su hermano fueron asesinados por la misma nobleza del reino de Valaquia.

Un día, ya en el poder, organizó una gran cena con todos los nobles del reino. No escatimó en comida ni vino, hizo una gran celebración. En pleno jolgorio, durante la cena, Vlad se levantó de su silla, y en voz alta dijo;

“Los reyes van y vienen, vosotros, como nobles que sois habréis visto muchas etapas en este reino, con diferentes reyes cada vez”

Y luego se dirigió a un noble y le preguntó:

“Vos, noble, ¿cuántos reinados habéis visto pasar desde que pertenecéis a la nobleza?”

El noble, un poco extrañado por la pregunta respondió:

“Pues cinco o seis diferentes, supongo que es algo normal”

Vlad, ya enfurecido mandó entrar a sus guardias que ya estaban preparados en las puertas y ordenó arrestar a todos los presentes y empalarlos.

Y es que Vlad Draculea es recordado en la historia por su gran crueldad hacia cualquier tipo de persona, ya sean nobles, mujeres o niños.

Durante su reinado en Valaquia, tuvo la visita de tres otomanos para hablar de un posible pacto. Vlad ordenó a estos tres turcos a quitarse el turbante para hablar. Los otomanos dijeron que era una costumbre llevar el turbante y se negaron a quitárselo.

Inmediatamente, el cruel rey valaco mandó a sus guardias a que le clavasen con estacas el turbante a la cabeza para que de esa manera no se lo pudieran quitar jamás.

Está documentado que su forma favorita de matar a gente que “se lo merecía” era empalarlos.

El empalamiento consiste en introducir un enorme poste con punta afilada por el recto de sus víctimas y atravesar su cuerpo haciendo que un extremo sobresaliera por la boca.

Muchas veces ataba las piernas del condenado/a a un par de caballos, hacían correr a los caballos y la gran estaca se introducía por su recto atravesándolo por completo.

El empalamiento era  una muerte horrible ya que no era una muerte instantánea, sino todo lo contrario, el dolor que sufría la víctima era indescriptible. Si la estaca no atravesaba ningún órgano vital ni causaba una hemorragia, el cuerpo llegaba a estar incluso dos días empalado y con vida, haciendo que el condenado sufriese una de las muertes más agónicas y dolorosas.

Las enormes estacas con los cuerpos atravesados eran clavadas en un enorme campo a la vista de todos los ciudadanos del reino.

El extremo de la estaca, la que se introducía por el recto, no la afilaban de forma muy pronunciada para no crear cortes internos y hacer que la víctima no muriese al momento.

Incluso hay un estudio actual que demuestra que era posible atravesar a una persona con un poste sin que éste muriera  instantáneamente y pereciera a las horas o los días.

El empalamiento no era el único tipo de muerte a la que condenaba a sus víctimas. También los quemaba, los mutilaba o los despellajaba vivos.

Vlad acostumbraba a comer en el campo justo pegado a la enorme zona de cuerpos empalados. Mandaba que le cortasen los miembros y la cabeza de algunos cuerpos. Le gustaba mojar el pan en un cáliz repleto con la sangre de sus víctimas.

A parte de su crueldad, Vlad Tepes también fue recordado como un hombre que defendía a su pueblo ante los ataques del ejército otomano. Se caracterizaba por su valentía y honor.

Odiaba los robos y la delincuencia en su reino, y estaba en constante lucha contra ello.

Una vez un mercader que estaba de paso por el reino de Vlad dejó sin protección una cesta llena de monedas de oro. Al volver, el mercader se dio cuenta de que le faltaban 160 ducados de oro y no tardó en comunicárselo a Vlad. Éste, sin que el mercader se enterase, reclamó los 160 ducados de oro más uno extra, si al día siguiente no aparecían, destrozaría la ciudad entera.

Al día siguiente en la cesta del mercader aparecieron los 160 ducados de oro más el extra que se  había exigido. El mercader se presentó ante Vlad y le informó que ya había recuperado su oro y una moneda de más.

Vlad le respondió lo siguiente:

“El ladrón de tu oro ha sido capturado y empalado al momento, y tú, si no hubieses mencionado nada de la moneda de oro extra, habrías sido empalado junto a él”

Presumía de haber creado un reino sin delincuencia ni robos, dejó en mitad del pueblo, al lado de una fuente, una copa de oro para demostrar que no desparecería de ahí. Los ciudadanos usaban la copa para beber agua pero siempre permanecía en el mismo lugar.

Cuando el ejército otomano decidió aniquilarle, infiltró a enfermos de la peste y el tifus en las tropas otomanas, causando numerosas muertes a su enemigo.

Los turcos avanzaron hasta la misma puerta de la capital, Tirgoviste. Allí contemplaron como fuera de las murallas había más de 20.000 cuerpos empalados, prisioneros turcos y propios ciudadanos valacos.

El líder otomano, Mehmet II, al ver aquel bosque de empalados, antes de retirarse dijo:

“No podemos luchar contra un fantasma, no podemos luchas contra el hijo del demonio. Esperemos una mejor oportunidad”

En 1462, ante un multitudinario ataque de las tropas otomanas, Vlad huyo por un pasadizo secreto hacia Transilvania, para pedir apoyo al rey Matthias Corvinus, pero lo arrestaron de inmediato.

Su mujer y su hijo, antes de ser atrapados por los otomanos decidieron suicidarse.

Vlad fue prisionero de 1462 hasta 1474. Durante su estancia de prisionero consiguió ganarse la gracia del rey Matthias, y éste le ofreció un trato. Vlad recuperaría el trono pero a cambio debía casarse con su hermana.

Vlad recuperó el trono de Valaquia en 1476.

Murió en una batalla contra los otomanos en diciembre de 1476 cerca de Bucharest. Unos reportes indican que fue asesinado por infieles boyardos valacos justo cuando iba a sacar a los turcos del campo. Otros informes indican que quedó rodeado solo de sus leales guardaespaldas entre los enemigos. Incluso hay historias que cuentan que en el momento de la victoria fue confundido por enemigo y muerto por sus propios soldados.

El sultán mandó que fuese decapitado y reclamó su cabeza para colocarla en un poste y mostrar que el hijo del dragón finalmente murió.

Su cuerpo fue enterrado en Snagov, una isla monasterio cerca de Bucharest.

En 1931 unos exploradores excavaron la tumba de Vlad Draculea “El Empalador”…

…sólo encontraron huesos de animales.

Saludos

 

10 Comentarios en El origen de Drácula: Vlad el Empalador

  1. ooooooooooo si solo hallaron huesos de animales eso quiere decir que………

  2. :O bueno aora ya sabes de donde viene la leyenda de dracula… muy buen articulo alex lo leí completo fue interesante

  3. es un articulo increíble yo también lo leí entero, es muy extraño que allí solo encontraran restos de animales.

  4. Soy rumano, y todo lo que está en este post es cierto.
    Muchos rumanos consideran a Vlad Tepes un heroe. Cuando él reinaba, había orden, trabajo, y no había ni un ladrón.
    También leí muchos posts sobre que Vald Tepes, junto a su familia, estaría relacionado con esto de los reptilianos y los anunaki. Y mira tú por donde, el príncipe Carlos de Gales, perteneciente a una familia también relacionada con los reptilianos y esa sangre pura anunaki, tiene tierras en Transilvania, diciendo que “le gusta” mucho el país y en lo que a naturaleza se refiere. Lo dice él mismo en un documental británico sobre la fauna y flora rumana. En este documental aparece él diciendo esto. El documental está en youtube.

    • Tienes razón. Yo también he leído algo sobre el linaje de Vlad proveniente de los Anunnaki. No en profundidad pero si que he visto algo.
      Y como bien dices muchos rumanos lo consideraban un héroe debido a que durante su reinado no había ni robos ni delincuencia.
      Saludos!

  5. yo creo que si es anunnaki probablemente siga vivo, ya que ellos, segun lo que yo se, son inmortales (si es que no viven una vida muy longeva), un saludo para todos

  6. Excelente artículo e investigación, pero se ha omitido que el Vaticano contrató y pagó a éste ” Hijo del Dragón “. Lo de ” Hijo del Diablo “, viene de la cultura cristiana, ya que en la Biblia, muchas veces al diablo, se le llama Dragón, o también, la <>, entre otros muchos nombres.
    Seguid así!

  7. Revisaba YouTube y me encontré con la suscripción a vuestro canal. Reviso vuestro blog, y me encuentro con este artículo tan correcto e interesante. De más está decir que ya he leído la obra de Stoker, la cual sólo me produjo algo de miedo ante los sucesos de un barco que se enfrenta a una tormenta que aparece de forma espontánea, y que, en el resto de sus páginas, sólo me reveló un romance verdaderamente ideal.

    Me pareció extraño, eso sí, que no se considerara mencionar la obra que le costó 10 años de investigación a Elizabeth Kostova. Si bien se sirve de un hilo narrativo propio al relacionar algunos hechos y al representar la propia investigación detrás de todo, toca casi todos los puntos que aquí se mencionaron. Es más, podría incentivar la curiosidad y el trabajo que ejemplifican los creadores de contenido de esta página, y eso es algo que nunca está de sobra.

    Saludos desde Venezuela… Espero continuar leyendo vuestras entradas. 😉

  8. oooooooh ese wuey era un cabron no.
    oye me podrias hacer un video sobre la historia de Jack el destripador

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