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El manuscrito Voynich, el libro más misterioso del mundo

elenross_voynichExiste un libro que trae de cabeza a historiadores, especialistas en criptografía, filólogos y otros profesionales desde hace años, o más bien, siglos. Doscientas cuarenta páginas escritas en un alfabeto único por un autor desconocido, ilustradas con enigmáticas imágenes. Un manuscrito sobre el que se han escrito treinta novelas, mientras que ni la misma CIA ni la NSA han conseguido descifrarlo. Se ha especulado con que sus misteriosas líneas hablan de profecías,  secretos de los gremios artesanos de Milán o conocimientos pioneros en la energía atómica. Estamos hablando del conocido como “códice o manuscrito de Voynich”.


Fue propiedad del colegio jesuita Villa Mondragone, como parte de la colección de libros de Athanasius Kircher, un erudito jesuita del siglo XVII. En 1912, los religiosos se lo vendieron a Wilfrid Voynich, un bibliófilo de origen lituano, del que toma su nombre. Posteriormente fue cedido a la universidad de Yale, donde se encuentra a buen resguardo en la Beinecke rare book and manuscript library (biblioteca Beinecke de libros raros y manuscritos).

No se entiende lo que está escrito, pero por sus ilustraciones se puede deducir que está dividido en varias secciones. Por ejemplo, es evidente que habla de botánica en una de ellas, posiblemente de plantas medicinales. También parece que otra de las partes contiene cartas astrales o zodiacales, ya que muestran dibujos del cielo o ilustraciones astrológicas detalladas y concretas. Por ejemplo, hay una ilustración en la que aparece un carnero, posiblemente haciendo referencia al signo de Aries, rodeado por 15 mujeres embarazadas que portan estrellas. ¿Se tratará de un acontecimiento importante? ¿Un nacimiento quizá?

Hay dibujos que parecen estar inspirados en la realidad o muestran paralelismos con las formas naturales. Sorprendentemente, algunas páginas contienen fenómenos ópticos; al moverlas las ilustraciones cobran vida, como se hacían antes los dibujos animados, cuando 24 dibujos correspondían a un segundo de animación.

¿Qué significado tendrá esta combinación de plantas y símbolos astrológicos? Lo que sí se sabe es que en la Edad Media, si se quería utilizar un remedio de planta medicinal, se tenía que facilitar el signo zodiacal.

Otra de las secciones del manuscrito de Voynich está dedicada a lo que se han llamado las “damas”, mujeres retozando en agua cristalina. ¿Es una representación pictórica de baños medicinales? ¿El secreto de la fuente de la eterna juventud?

La última sección guarda bastante semejanza con un libro de recetas o incluso un libro de medicina.

¿Fue su autor, por lo tanto, un experto en medicina que quería ocultar sus descubrimientos a sus competidores? ¿O pretendía pasar desapercibido a la Santa Inquisión, tan reacia a los nuevos descubrimientos?

Cuando Voynich se dispuso a hacer copias del original, hizo un descubrimiento accidental: algo había escrito en la primera página que no se veía a simple vista. Había sido raspado, pero a la luz ultravioleta los restos de tinta volvían a ser visibles. Así, se pudo leer Jacobus de Tepenece.

Jacobus fue un médico ambulante del siglo XVII, experto en plantas medicinales. Sus remedios eran conocidos en toda Europa. Él mismo experimentaba con las plantas, las cultivaba, las destilaba y mezclaba sus extractos con alcohol. Y ganaba una fortuna. El emperador Rodolfo II lo nombró su médico y alquimista personal.

Este hecho por lo tanto ha sugerido que Jacobus pudo ser su autor, o que al menos durante algún tiempo el libro estuvo en su poder. Pero, ¿por qué Jacobus querría codificar sus recetas médicas? En la Edad Media, los practicantes de la curandería a menudo tenían problemas con la iglesia y las autoridades. La alquimia estaba estrechamente unida a los avances en el inicio del mundo moderno, pero también era considerada un arcano y una información secreta, fuera del alcance de los “profanos”.

Lo cierto es que ninguna de las ilustraciones corresponde a una planta natural. Los detalles son desproporcionados, recuerdan partes de la anatomía humana o símbolos abstractos. Parecen imágenes alegóricas más que ilustraciones de botánica. Esta forma de representar las plantas y hierbas se remonta a la Edad Media. Sin embargo, en el siglo XVII, época de Jacobus, las plantas se representaban de una forma más realista. Esto, unido a que la caligrafía del manuscrito no es igual a la suya, hace improbable que sea su autor, lo que no ocurre con otros libros de su legado que muestran su firma, idéntica a la que aparece en el libro que nos ocupa.

Una carta del año 1665 que se encontró junto al manuscrito aportaría otra pista clave. Esta apuntaba a otro posible autor: Roger Bacon, un famoso erudito y clérigo inglés del siglo XIII, que tenía el sobrenombre de “Doctor Milagro”. Las ideas de Bacon traspasaban enormemente a las de sus contemporáneos, tuvo conflictos con la iglesia y fue encarcelado en varias ocasiones. Fue uno de los primeros europeos en interesarse en los fenómenos ópticos, y elaboró la explicación para los colores del arco iris. También experimentó con la reflexión y la refracción de la luz, e igualmente trabajó con lentes de aumentos.

¿Podríamos estar ante las primeras imágenes vistas al “microscopio”? Algunas realmente lo parecen. Esto podría explicar el encubrimiento porque a causa de sus hallazgos podrían haberle acusado de ateísmo. Precisamente fue en el siglo XVII cuando se empezaron a hacer estudios con microscopios rudimentarios.

Otros se preguntan: ¿reflejan las imágenes el anhelo por un mundo imaginario? ¿Son la recreación de un libro más antiguo y misterioso todavía?

Estudiando a fondo el manuscrito bajo el ojo del microscopio se observa que la superficie de las páginas es limpia, sin abrasiones. La escritura es continua, sin ningún error ni corrección, como si el escritor supiera perfectamente lo que escribía sin atisbo de duda. Los expertos coinciden en que esto es una hazaña casi inhumana. ¿Pudo haberlo creado Voynich de su puño y letra? Por esta razón hay personas que se inclinan a que sea un fraude muy elaborado.

El análisis de la tinta en el laboratorio concluyó que los pigmentos son adecuados para los siglos XV y XVI. No hay indicios de que pueda tratarse de una falsificación del siglo XIX o XX.

Desde luego, su autor fue un auténtico maestro, pues para conseguir esos colores que conservan su brillo aún hoy en día hace falta una gran pericia. Este hecho sin embargo contrasta con otros dibujos que parecen más “primitivos”, semejantes a los que podría hacer un niño. Los pigmentos y los pergaminos son de la mejor calidad. Se estima que el tiempo necesario para realizarlo fueron unos 2 años, y su producción debió costar una pequeña fortuna debido al coste de los materiales. La información que contiene debía tener mucho valor, tanto que tuvo que ser cifrada.

Otra teoría bastante “original” sobre su posible origen es la de que pudiera tratarse de una obra que pintara Leonardo da Vinci en su juventud, como sugieren algunos investigadores. Quizá pudiéramos estar ante las primeras ilustraciones del genio universal.

Se han procesado electrónicamente los 170.000 caracteres de los que está compuesto, sin que se encuentren semejanzas con ninguna lengua natural. A pesar de haber probado con todas las técnicas secretas de cifrado, no se ha podido desvelar su contenido.

Los patrones de distribución apuntan a que quizá pudiera tratarse de un texto sin sentido. Pero, ¿quién querría crear un texto así o con qué intención? ¿Por dinero? Puede que algún charlatán de la época creyera que los ángeles le hablaban en ese extraño lenguaje, y posteriormente encandilara a algún comprador crédulo y acaudalado para quedarse con una obra que nunca podría leer –o sí, lo cierto es que no lo sabemos-.

Después de exponer todas las tesis que se han barajado hasta ahora, toca hablar del resultado final: los análisis de la piel del pergamino con la prueba del Carbono14, de cuatro muestras distintas, lo datan entre los años 1404 y 1438. Esto descarta todas las suposiciones previas sobre su origen, es decir, todas las que hemos hablado hasta este momento. Ninguna de las teorías suponía que había sido creado en el siglo XV, y da Vinci nació medio siglo después. El único dato que podría darnos una pista certera es la única representación realista de una ciudad que hay en el texto, con torres, murallas y torrecillas. La forma de las almenas es muy característica, y se llama en forma de “cola de golondrina”. En aquella época sólo se utilizaba en la zona del norte de Italia, por lo que podríamos tener aquí el contexto histórico. Los investigadores mantienen la esperanza en encontrar referencias al manuscrito en archivos de Milán o Venecia que pudieran arrojar más luz sobre su génesis, contenido o propósito.

La última noticia que tenemos sobre el manuscrito es de febrero de este mismo año, y dice así:

 Descifran diez palabras del misterioso libro de Voynich

Un profesor británico descodifica nombres de estrellas y plantas en el manuscrito del siglo XV, uno de los más raros del mundo, y asegura que el texto no es un engaño

La británica Universidad de Bedfordshire ha anunciado que uno de sus profesores, experto en lingüística aplicada, ha conseguido descifrar diez palabras del manuscrito de Voynich, un libro del siglo XV considerado como «el más misterioso» del mundo y que, hasta ahora, resultaba un auténtico galimatías al que nadie encontraba sentido, hasta el punto de que ha llegado a ser tachado de fraude.

El manuscrito de renombre mundial está lleno de ilustraciones deplantas exóticas, estrellas y figuras humanas misteriosas, además de muchas páginas escritas en un idioma desconocido.Hasta ahora la obra ha desconcertado a estudiosos y criptógrafos. Se han propuesto las más distintas teorías sobre su autoría. Algunos sugieren que la obra está relacionada con Leonardo da Vinci, los cátaros, la tribu perdida de Israel o los aztecas… Incluso se ha llegado a proclamar la disparatada idea de que fue escrita por extraterrestres.

El pasado año, un estudio de la Universidad de Manchester sugería que el texto comparte características con lenguas auténticas y que podría contener mensajes codificados, pero solo en la ficción el Voynich ha podido ser descodificado por completo, nada menos que por el arqueólogo Indiana Jones, que lo utilizaba para encontrar la «piedra filosofal».

El profesor Stephen Bax cree haber comenzado a desvelar por fin los significados de misterio del libro de Voynich utilizando su amplio conocimiento de los manuscritos medievales y su familiaridad con las lenguas semíticas como el árabe. Utilizando un cuidadoso análisis lingüístico, está trabajando en ello letra por letra, según explica la universidad en un comunicado.

«Di con la idea de identificar nombres propios en el texto, siguiendo enfoques históricos que han descifrado con éxito los jeroglíficos egipcios y otros misteriosos escritos, y que luego utilizan esos nombres para resolver parte del texto», explica Bax.

«El manuscrito tiene un montón de ilustraciones de estrellas y plantas. Fui capaz de identificar algunas de ellas, con sus nombres, al observar manuscritos medievales de hierbas en árabe y otros idiomas, y luego comencé la decodificación, con algunos resultados emocionantes», apunta.

Entre las palabras que el experto ha identificado está el término para «Taurus», junto a un dibujo de siete estrellas que parecen ser las Pléyades, y también la palabra «Kantairon» junto a una imagen de la planta centáurea, una conocida hierba medieval, así como otra serie de plantas, entre las que se encuentran el «cilantro», «eléboro» y «enebro», también con sus dibujos correspondientes.

Aunque la decodificación del profesor Bax es todavía parcial, podría ser un avance importante para un desciframiento completo del texto. «Mi objetivo es alentar a otros lingüistas a trabajar conmigo para descifrar toda la secuencia con el mismo enfoque, aunque no será fácil. De esa manera, quizás podamos entender lo que sus misteriosos autores estaban tratando de decirnos», agrega. Eso sí, de lo que Bax está convencido es de que el manuscrito «no es un engaño».«Probablemente, es un tratado sobre la naturaleza, tal vez en un lenguaje asiático o de Oriente Próximo».

¿Conseguiremos saber algún día lo que esconden los glifos de este manuscrito? Sólo el tiempo y la dedicación de los investigadores lo dirán. Mientras tanto, el misterio continúa.

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5 Comentarios en El manuscrito Voynich, el libro más misterioso del mundo

  1. Muy interesante, yo creo que es un gran libro elaborado por grandes alquimistas, tal vez con conocimientos prohibidos.

  2. Impresionante libro!! Lástima que sea tan hermético! Un libro escrito para una circulación restringida a un grupo que sí sabía lo que estaba leyendo. Gracias por este artículo. Gran saludo!

  3. Ooh que genial, Un libro que esconde muchos misterios, ojalá algún día se descifre 🙂 Saludos

  4. Goftoy Riollocecgo o Riablocecllo Palabras al reves no se?

  5. se repite mucho las mismas palabras y casi todas terminan como en un 8 y una g (8g)

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