Las esculturas Dogu: Antiguos Astronautas japoneses

doguuu

Las misteriosas esculturas japonesas Dogu, fueron descubiertas por A.P. Kazantzev en la Región Tohoku, de la isla Honshu, en el Japón. Estas fueron realizadas por un antiguo pueblo del neolítico conocido como “Jomon” en el año 7000 Antes de Cristo aproximadamente, siendo este el primer colectivo humano que trabajó la arcilla para convertirla a posteriori en cerámica. Para la arqueología ortodoxa, las esculturas Dogu representan a los Dioses de la fertilidad, para otros, -entre los que me incluyo- se tratan de representaciones de lo que debieron ser unos antiguos cosmonautas procedentes del espacio circundante…

Como he mencionado anteriormente, las esculturas fueron identificadas rápidamente tanto por sus descubridores como por la arqueología oficialista con los antiguos dioses nipones de la fertilidad, unas divinidades a las que adoraron los antiguos pobladores del Japón hace unos 10.000 años. Las pruebas del carbono 14, -método sobre el que tengo serias dudas en referencia a su precisión- determinó que estas se remontan al tiempo antes mencionado, 10.000 años.

No es nuevo ni debemos sorprendernos ante el hecho de que las leyendas y las tradiciones japonesas narren en sus crónicas al igual que en otras culturas la llegada de los dioses procedentes de las estrellas en un pasado muy lejano. Sorprendente es a su vez, que la tradición japonesa nos cuente que la familia imperial de ese país sea descendiente directa de esos antiguos dioses.

Figura 1. Escultura de Tokomai. ¿Cuándo se llevaron en el Japón esa clase de <<gafas de sol>>? ¿Tomó el artista como modelo para realizar su obra a un antiguo astronauta al que vio con sus propios ojos?

Alexander Kassanzez, fue un famoso escritor soviético que tuvo la enorme fortuna de ser obsequiado con 3 de estas esculturas por parte de un compañero nipón de guerra suyo justo antes de que esta estallase, en la primavera del año 1939. Estas fueron encontradas en unas excavaciones llevadas a cabo en la isla japonesa de Hondo. Tras hallarlas, se les practicaron los pertinentes análisis, trayendo como veredicto que estas se remontaban a una época muy muy antigua. Sin duda, tenían una inconfundible apariencia <<espacial>>.

Nadie llega a comprender el por qué los antiguos japoneses decidieron dotar a estas esculturas de esa clase de trajes. No obstante, hay una cosa que es cierta, y esta es que en la historia más primitiva del Japón no se conocían ningún tipo de <<gafas de sol>> ni ninguna clase de cristales semejantes.

Dios con casco

Figura 2. Aquí apreciamos una estatuilla de un antiguo dios con casco. Parecen más que evidentes sus características <<espaciales>>. Y, aunque no puedo ser del todo preciso, la datación y antigüedad de la misma se remontan a varios miles de años.

La visión de estas figuras me impresionó profundamente. Se trata de antiguas estatuas japonesas, en bronce, que parecen llevar trajes espaciales.  Cuando estuve de visita en Japón, concretamente el 1 de febrero del año 2010, acudí con mucha curiosidad al Museo Nacional de Tokio, lugar donde pude ver varias de estas misteriosas figuras durante una exposición multitudinaria de las mismas. La mayor tenía casi 60 centímetros de altura y un diámetro aproximado de 12 centímetros. De sus hombros partían bandas, fuertemente adheridas al cuerpo, que se cruzaban sobre el  pecho y se volvían a unir los muslos, a la altura de  la región glútea.

En las caderas de la figurilla se apreciaba lo que parecía ser un amplio cinturón con bullones. En todas las partes del traje, exceptuando las extremidades inferiores -excluyendo a las rodillas, pues en estas se apreciaban- se veían unas aberturas semejantes a bolsillos. El casco se apreciaba fuertemente ajustado a la cabeza mediante unas bandas. También pude ver unas pequeñas cavidades que daban la impresión de ser troneras con las que este ser escuchaba o respiraba. Sin embargo, lo más fascinante que vieron mis ojos fueron unas enormes gafas compuestas por dos cristales puestos en diagonal.

Conclusiones:


Ante los datos expuestos en el presente informe, surgen muchas cuestiones… El recitarlas y analizarlas todas daría para otro artículo mucho más extenso. De modo que… ¡vayamos con las más importantes!

1) ¿Las esculturas Dogu se tratan, de nuevo, como ha dicho, dice y seguirá diciendo la arqueología ortodoxa, de meras representaciones de carácter mitológico, fantástico y ficticio, arraigadas en la imaginación y en el inconsciente colectivo de la humanidad?

2) ¿Son, por el contrario, representaciones de antiguos cosmonautas que el artista que las realizó vio por primera vez y que visitaron el Japón en el más remoto de los pasados?

Interpretaciones las hay tanto para satisfacer a los seguidores de la doctrina oficialista de la arqueología como a los de la contraria, la astroarqueología… No obstante, ¿qué opináis vosotros?

2 Comments

  1. Buen tema del que debatir, yo opino que en esa época fuera como fuera la gente dudo que su imaginación por si sola fuera capaz de crear algo así sin antes tener una idea previa de ello, es decir, dudo que las personas sacaran eso directamente de sus cabezas como bien dices en el post amigo se podría tratar de antiguas representaciones cosmonauticas… buen post espero que acumules mas informacion sobre este tema un saludo!

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