La antigua ciudad en Sedona: foco tonal de energía

portada_sedonaSaludos, lectores en busca del misterio.

La zona de Sedona en Arizona es además de conocida como un centro espiritual y recreativo, un punto focal de energía ya que se cree que este sitio posee energía espiritual en abundancia. Aquí hay una población de dieciséis mil personas y sus visitas turísticas rondan el número de los cuatro millones por año.

Una famosa historia de este lugar es que Sedona formó parte del fondo del mar hace millones de años, siendo entonces parte del polo norte. En ese entonces habrían habitado seres espirituales que creaban vórtices de energía bajo una ciudad cristalina en la quinta y sexta dimensión. Después de un cambio polar, el agua se retiró y dejó a la vista las imponentes formaciones rocosas y rojizas que hasta hoy se pueden contemplar. Es posible que tales seres espirituales o al menos los cristales por los que estaba formada esta ciudad y los vórtices energéticos sigan existiendo hasta hoy en las rocas en las dimensiones mencionadas. De esa manera podría Sedona seguir conectada con vórtices de energía dimensional.

Recordar que un vórtice es un flujo turbulento en rotación espiral con trayectorias de corriente cerradas y estos se manifiestan en los tornados, torbellinos, en la rotación de las galaxias, en la forma en como crecen las plantas e inclusive en el cabello de la parte superior de la cabeza de todos los seres humanos, además de las yemas de nuestro dedos y del ADN (todo esto fue previamente expuesto en otro post de la proporción áurea).

En teoría, un vórtice de energía espiritual fluctúa en diferentes dimensiones, interactuando la energía de este con el alma de las personas que se encuentren dentro de él. En otras palabras, la energía no física que puede encontrarse en otra dimensión, ingresaría a la nuestra mediante un vórtice de energía, conectando a una dimensión con otra o más, como un portal interdimensional.

Está presente como hipótesis que todos los planetas son un ser vivo, y tomando a la Tierra como ejemplo, esta tendría una red electromagnética en la biosfera, la cual representa el sistema nervioso de todo el globo. De esta manera, la materia y los seres vivos estaríamos presentes enérgicamente en este campo, por lo que todo tendría un impacto en todo ya que cada uno de los pensamientos y sentimientos de los seres humanos de la tierra fluctúan entonces dentro de este campo y estarían influenciando (válgase la redundancia) los pensamientos y sentimientos  de todos los seres vivos en el planeta. Es por eso que se cree que existen estos vórtices energéticos que traen energía de otras dimensiones, para ayudar al desarrollo de conciencia de los seres vivos dentro de éste campo o sistema nervioso descrito.

En Sedona, a cada vórtice de energía se le atribuye hipotéticamente una capacidad para fortalecer un aspecto espiritual diferente, como el lado masculino, el lado femenino, el balance masculino y femenino, entre otros. No obstante, lo que se cuenta para que estos lleguen a surgir efecto es que las personas tienen que permanecer meditando en cada uno por durante un tiempo prolongado pero a consideración de las necesidades de cada persona por crecer espiritualmente. Se especula que en ese territorio no solo existe un vórtice de energía, si no muchos y en este mapa podremos localizar algunos:

Otra manera de localizar los vórtices de energía es mirando a los árboles y observando cómo la energía de los vórtices pareciese ser capaz de torcer las ramas en forma de espiral.

Según se cuenta, el denominado “Airport Mesa Vortex” o Vórtice “Aeropuerto Mesa” ayudaría a fortalecer espiritualmente el lado masculino, el cual, reflejaría la confianza y seguridad en una persona, teniendo la fuerza interior para tomar riendas de la vida propia, la responsabilidad, la toma de decisiones y la capacidad de liderar con una realidad distorsionada y de exigir tus derechos.

Se habla de que el vórtice “Cathedral Rock” o de “La catedral de roca” ayudaría a fortificar el lado femenino,  el cual, a diferencia del masculino, representa tu habilidad para no interferir con el derecho de los demás, las emociones y sentimientos, la amabilidad, la compasión, la paciencia, la cualidad de ser confiable ante las demás personas y el poder predecir las consecuencias de tus actos antes de realizarlos.

Otro vórtice, es el del Boynton Canyon. Este supone balancear el lado femenino y masculino a manera de Ying Yang. Si el lado masculino “pesa” más que el femenino, tu carácter es muy fuerte, agresivo y es probable que dañes a las personas tomando ventaja sobre ellas. Si el lado femenino es más “grande” sueles dejar que las personas te dañen a ti y a tus emociones. Según lo que se cuenta, este vórtice es capaz de balancear los aspectos de la masculinidad y feminidad en una relación.

El último vórtice y el más famoso en Sedona, “Bell Rock”. Se cree que este ayudaría a fortalecer las tres energías: el lado masculino, el femenino y el balance entre ambos. Se podría decir que este vórtice debería de ser el último visitado ya que sin haber visitado los anteriores primero, este posiblemente desequilibraría algún aspecto.

En Sedona hay quien habla de otros vórtices mucho más pequeños que no son formaciones de rocas tan enormes y cuya energía tampoco es tan grande.

Nada acerca de los “poderes” que se le atribuye a los vórtices energéticos está comprobado, lo que se diga donde sea son conjeturas y solo quien lo haya vivido y haya estado ahí puede saber qué tan real es. Obviamente, las personas que visiten los vórtices y con el objetivo de crecer su espíritu tienen que tener una mente abierta y dispuesta a la meditación o de lo contrario se bloquearán ante las posibles energías.

Adentrándonos dentro de la geometría del sitio y si de verdad fue construida por seres espirituales antiguos podemos encontrar algunas coincidencias en la manera en cómo está estructurado.

Lo curioso es que Richard Hoagland, ex de la NASA, analizó las fotografías de un lugar en Marte llamado Cydonia. Cuando él empezó a investigar los ángulos de las estructuras en Cydonia, encontró extrañas casualidades que se pueden ver en la imagen siguiente:

Como pueden observar, nombró a las diferentes formas según la apariencia que tienen por nombres como “pirámide, cráter, la cara, la ciudad, ruinas, ápice, acantilado, montículos”, y uniéndolas en lineas logró darse cuenta de que había diferentes triángulos con un ángulo de 19.5 grados en la mayoría.

Mirando desde Google Maps a Sedona, se obtiene uniendo los diferentes vortices triángulos con el mismo ángulo de 19.5 grados. ¿Habrá sido que seres inteligentes construyeron tales estructuras en Cydonia del planeta Marte y en Sedona del ahora estado de Arizona y que el ángulo representa algo importante energéticamente para la construcción de estructuras?

Hoagland y otros científicos han encontrado esta coincidencia de 19.5 grados en otras diferentes estructuras como Giza o Teotihuacán. Él mismo teoriza sobre que los 19.5 grados tienen que ver mucho con lo que el llama “las físicas hiperdimensionales”.

Ustedes, ¿qué piensan?

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